• Con detenimiento, observa la apariencia de la tarjeta y manténgala en su poder durante la operación y hasta el cierre de la venta.
  • Fijese muy bien y compare la firma del panel de la tarjeta con la del pagaré de venta.
  • Si su negocio cuenta con una TPV, compare el número grabado en relieve de la tarjeta con el número impreso en el pagaré de venta.
  • No permita que sus clientes tengan acceso a la papelería, boletines de prevención, información impresa para identificación de las tarjetas fraudulentas, listas de límites de piso, máquina transcriptora o TPV.
  • Evite elaborar dos o más pagarés de una venta con una misma tarjeta.
  • No acepte pagaré preelaborados (realizados fuera del establecimiento sin la presentación de la tarjeta).
  • Utilice su TPV para todas las transacciones.
  • En caso de que el equipo no lea la banda magnética de alguna tarjeta, invariablemente llame a su banco donde la obtuvo para solicitar la autorización.
  • Si la tarjeta se encuentra boletinada, presenta imágenes sobrepuestas o extrañas en cualquier parte, o si sospecha que ha sido regrabada, pide autorización a su banco y de ser necesario recoja la tarjeta, pero sin ponerse en riesgo a si mismo ni a sus empleados.